Aristides Vera


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martes, 25 de noviembre de 2014

Nació en la localidad de San Roque, distrito Santa Elena, departamento de la “cordillera”, República del Paraguay, en un 1° de Septiembre año 1963. Fueron sus padres Francisco Domingo Vera y Graciela Martínes Báez. Creció bajo la tutela y cuidado de los abuelos paternos, don Antonio Luis Vera Arce y doña Incolaza Silguero de Vera. Terminó sus estudios primarios a duras penas a los 12 años de edad, y ya por la acuciante pobreza que azotaba al país y las despiadadas atrocidades de la dictadura, don Antonio Luis Vera, ex combatiente de la Guerra del Chaco, nunca pudo percibir su merecido sueldo, a raíz y consecuencia de eso murió de una enfermedad estomacal después de 2 años de sufrimiento agónico contraído en la guerra, a la edad de 62 años pudiendo haber salvado su vida con un par de tabletas de pastillas si el estado cumplía su rol como tal. Fue en el año 1975, a los 12 años de edad que Arístides empezó a conocer los golpes y la fuerza del trabajo campesino. La “chacra” quedó con una fuerte suma de deuda a pagar por los medicamentos y sepelio del ex combatiente Antonio Luis Vera. A los 14 años, a fuerza de mentiras, engaños y amenazas, el partido Colorado forzó a afiliar a sus filas a un niño inconsciente. A la edad de 15 para 16, lo arrearon de su propia casa para el Servicio Militar Obligatorio impuesto en aquel entonces por la dictadura del partido colorado. Doña Incolaza tuvo que quedar sola enfrentando las duras tareas rurales para lograr su sobrevivencia. Violada en su derecho de madre de ser despojado de su único hijo sostén que en aquel tiempo contemplaba el código militar. Volvió después de 18 meses. A los 17 años participó en cursos de formación para líderes parroquiales durante un año en el Seminario de Maá cupé. Abrazó de lleno el servicio de catequesis en donde formó jóvenes y adultos en sus derechos y obligaciones cristianas y sociales. A los 20 años empezó los problemas con los párrocos de la zona, por la educación social en la capilla, tildados por los seccionalistas y capataces del partido Colorado, sus propios correligionarios en aquel entonces que ayer nomás ellos mismos afiliaron siendo un niño. Se casó a los 24 años con una mujer hija de un Franciscano, quien era perseguido por los mismos métodos educativos. Ella, de nombre Regina Ygnacia Oliva Benites con quien llegaron 6 hijos. Ya por la persecución de sus ideales, y por la pobreza en que vivían, decidieron mudarse en el departamento de Caaguazú en el año 90, un año después de la caída de la dictadura. Fueron en una Colonia llamada San Carlos en donde las necesidades y el abandono del estado son impresionantes. Sin calles, sin electrificación, sin puesto de salud, sin agua potable, y donde los derechos de las personas ni se conocían por las autoridades. Había una tímida comisión vecinal en donde muy pronto se incorporó y lograron organizar a la gente. En el 92 se afiliaron a un órgano social llamado A.R.P.A.C Asociación de Productores Agrícolas de Caaguazú, dependiente de la Federación Nacional Campesina (F.N.C.). En el 94 participó activamente en la primera gran manifestación y movilización popular con más de 50 mil campesinos. Las luchas campesinas se agudizaron a medida que crece la organización y la pobreza al mismo tiempo. Los gobiernos de turno “colorados” no encontraron mejor manera que criminalizar la lucha y empezar a matar gente al mejor estilo de los colorados dictatoriales que acabo de derrocarse por la propia organización campesina y el pueblo pobre. Son estos los motivos que hizo pensar que es necesario crear una herramienta política para desde ahí continuar la lucha a la par con las organizaciones sociales. Fue entonces que en el año 98 se alistó a las filas del Movimiento Patria Libre, un movimiento basado en los principios ideológicos de defender los derechos violados de las clases marginadas desde el punto de vista político. En el año 2002 participó como cofundador del Partido Patria Libre, desde donde comenzó a sentir la persecución más violenta en propia carne. En el 2002 fueron secuestrados y torturados sus principales dirigentes Juan Francisco Arrom y Anuncio Martí. En el 2003 fue cofundador del Movimiento Agrario y Popular (M.A.P.) y fue electo por la asamblea como secretario en la Secretaría de Educación Política. En el 2003 fue candidato de Junta Departamental por la lista 6, representando al Partido Patria Libre y miembro de la Dirección Nacional del partido, cuando fue acusado y detenido en ese período, donde por primera vez la izquierda paraguaya logró el 1% de los votos para el congreso.